Mucho se habla y se hablara del pensamiento y propuesta de Friedrich Wilhelm Nietzsche, filosofo que se ha tildado de desordenado y asistematico, que se ha querido rebajar entre filósofos resaltando su condiciones de "literato" (Historia de la Filosofia de J.Marias) cualidad referida con desprecio al estar en boca de filósofos, y por ultimo, filosofo al que la iglesia con sus tentáculos en las cátedras y medios se esmera en presentar como loco o siempre camino a la locura.
Mas lo único que va quedando como cierto entre ese mar y niebla espesos y borrosos de la critica opuesta, es la isla que se avista de a pocos y que representa el núcleo de su pensamiento y aporte a la humanidad, que se va despejando a través de la lectura limpia de sus libros y la voz de la critica natural de los estudiosos desinteresados.
Para no ser vasto e insustancial considerando mi condición de lector acucioso mas que de académico filosófico, expondré de una vez la enseñanza mas gratificante que pude extraer, en términos prácticos de vida hasta hoy, de la lectura de la bibliografia de Nietzsche, se trata de la llamada "Hora del Gran Desprecio".
"La hora del Gran Desprecio"
Es este discurso que, aunque lo merecía, no tuvo titulo en el libro "Así hablo Zaratustra" y que forma parte del 3er cuerpo del prologo del autor, el que mas profundas consecuencias ha tenido en mi vida, puesto que marco rotundamente el camino para mi, mas allá de que haya tenido o no la fortaleza para seguirlo.
Lo mas importante en Nietzsche es que el no recomienda lo mismo a todos, el no suspende mandamientos sobre las cabezas de lo que el cree deba ser la ley universal, el exhorta a que cada ser encuentre su fin ultimo y mas deseable dentro del plan vital de la naturaleza en función del conocimiento de si mismo y de sus posibilidades.
reza así el fragmento mas sustancial respecto al "Gran Desprecio" que es,entiéndase desde ya, "el desprecio de uno a si mismo":
"...¿Cuál es la máxima vivencia que vosotros podéis tener?
La hora del gran desprecio.
La
hora en que incluso vuestra felicidad se os convierta en náusea y eso mismo ocurra con
vuestra razón y con vuestra virtud.
La hora en que digáis: «¡Qué importa mi felicidad! Es pobreza y suciedad y un lamentable
bienestar. ¡Sin embargo, mi felicidad debería justificar incluso la existencia!»
La hora en que digáis: «¡Qué importa mi razón! ¿Ansía ella el saber lo mismo que el
león su alimento? ¡Es pobreza y suciedad y un lamentable bienestar!»
La hora en que digáis: «¡Qué importa mi virtud! Todavía no me ha puesto furioso. ¡Qué
cansado estoy de mi bien y de mi mal! ¡Todo esto es pobreza y suciedad y un lamentable
bienestar!»..."
De inmediato nos revela que es lo mas grande que pude acontecer a un ser humano: "La hora del gran desprecio". Aquel momento en que pensemos nuestra vida entera y nos preguntemos que es lo que hemos sido hasta este momento, que es lo que ocupa nuestro tiempo, que es lo que nos hace felices, que es lo que consideramos hasta ahora nuestra virtud o cualidad personal mas importante, y sobre todo, cuales han sido hasta ahora mis ideas y prejuicios con los que afronto a diario mi vida. Y si todo eso esta acorde con lo que debe ser mi gran misión personal en la vida.
Por ejemplo si mi gran felicidad es sentarme ante el televisor a ver jugar Tenis o ver jugar al fútbol no es equiparable en cuanto a producción de retribución a la vida a la gran felicidad de una persona que gusta de ver documentales sobre física o biología, puesto que el partido de tenis o fútbol ya esta conocido hasta el hartazgo en el sentido que por ejemplo:
se sabe que durara una cantidad de tiempo, se sabe que alguno ganara o empatara, etc pero no aporta nada a nuestro conocimiento y desarrollo, puesto que asi se vea cien partidos de futbol, no habra cambiado mi conocimiento sobre nada, ni sobre el mismo fútbol!!!.
Entonces "podría" bajo el pensamiento Nietzcheano encontrar "despreciable" quizás mi felicidad de "ver fútbol". Cosa que seria muy diferente si analizamos con respecto a ese deporte, el problema de si es despreciable también ser feliz de "jugar fútbol", ahí la cosa cambia, ya tendría cada uno que preguntarse como le favorece en funcion de su plan vital, y tener en cuenta factores como por ejemplo que nos ejercita, que nos hace expulsar toxinas con el sudor, que nos desfoga tensiones, etc y que al final nos favorece incluso para nuestra propia actividad intelectual y o de desarrollo.

